Con esta tecnología de televisión digital, se tiene una mayor calidad de la señal y un mejor aprovechamiento del ancho de banda de manera que en un canal analógico caben varios programas digitales (en España cuatro) y además, hay un espacio reservado para datos.
En este espacio para datos, gracias al estándar MHP, se pueden crear aplicaciones interactivas que el usuario verá en pantalla y por las que podrá "navegar", pero todo de manera más rudimentaria que en Internet (es un error pretender que la TDT sea equivalente Internet en la tele).
Se tienen algunos inconvenientes:
- hace falta tener un receptor interactivo (con funcionalidad MHP) y desafortunadamente la mayoría de los comercializados en España no lo son
- los usuarios tendrán que elegir las opciones con el mando, que tiene mucha menos versatilidad que los periféricos de entrada de un ordenador (raton/teclado)...
- es necesario un canal de retorno para comunicarse con la Administración (lo normal es que sea la red y que el receptor vaya conectado a ésta pero también puede ser un canal de retorno el sms)
- el ancho de banda disponible para datos es muy pequeño por lo que no se pueden poner aplicaciones muy "pesadas"
- hay que tener en cuenta que la televisión se ve a una distancia mayor que el ordenador por lo que el tamaño de las letras debe ser mayor y los colores elegidos cuidadosamente por los efectos que puede tener mostrarlos en pantalla
Pese a lo anterior, es una nueva oportunidad para la Administración, una nueva vía de comunicación con los ciudadanos con nuevas implicaciones (los hábitos de consumo televisivo son diferentes a los de Internet, los perfiles de consumidores diferentes y, por tanto, el enfoque debe ser diferente)
Una vez más, la Agencia Tributaria es pionera en estos servicios y este año permite la solicitud del borrador por la TDT; si alguno tiene un receptor interactivo se puede animar.